04 · La calma
El mar
Encontrar paz frente al horizonte, donde el ruido se disuelve y todo vuelve a su sitio.

Hay pocas cosas que me calmen tanto como sentarme frente al mar y no hacer nada. El sonido de las olas ordena los pensamientos sin que una se dé cuenta.
Me gusta en verano, claro, pero confieso que el mar de invierno tiene algo especial: la playa vacía, el viento frío y esa luz gris que lo vuelve todo más íntimo.
El mar no tiene prisa, y a su lado yo tampoco.
Mis momentos favoritos
- La primera hora de la mañana, cuando la arena aún no tiene huellas.
- Un paseo largo por la orilla, sin rumbo.
- El atardecer, cuando el cielo se tiñe de oro.


